El Azúcar


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IMPORTANTE:
Este es un artículo de opinión y de interés informativo general .
Por supuesto, no pretende servir para diagnosticar y/o curar ninguna enfermedad o problema terapéutico.
Aconsejamos que, ante cualquier problema de salud, se solicite atención personal por un profesional especializado.
Toda la información incluida en este artículo está publicada por diferentes profesionales reconocidos, y/ ampliamente contrastada con profesionales de la médicina alopática (la convencional) y, sobre todo, con aquellos profesionales que, además, cuentan en su currículum con estudios en diferentes especialidades de medina natural.
En cualquier caso, dados los intereses de las industrias involucradas – farmacéutica y alimentaria fundamentalmente -, no espero que todos la compartan.
Siento mucho no incluir todas las diferentes referencias utilizadas para obtener información pero, sinceramente, haría de este artículo un trabajo demasiado arduo para mi propósito: Simplemente, divulgar información práctica y usable.
Te agradecemos tus comentarios, opiniones y aportaciones.

Vamos al asunto…

La evolución de nuestra civilización ha generado muchos cambios en nuestros hábitos y costumbres.
Algunos de estos cambios están relacionados con nuestra alimentación.
Muchos de ellos nos aportan beneficios, como la mayor facilidad para disponer de diferentes alimentos.
Otros, en cambio, están causando verdaderos problemas en nuestra salud.
Uno de los cambios que más transcendencia está teniendo y que, posiblemente, más perjuicicios para nuestra salud puede generar, es el relacionado con el consumo de azúcar blanco.
La Influencia de la sociedad, los medios de comunicación, las diversas industrias involucradas, nuestros vecinos,…
Y esos cristalitos tan blanquitos y brillantes, tan bonitos…¡Tan dulces…!, ¿Pueden ser un verdadero problema para nuestra salud?

Un poco de Prehistoria. ¿Porqué el cuerpo nos pide azúcar?

Durante nuestra evolución a lo largo de muchos millones de años, nuestro cerebro ha sufrido múltiples transformaciones. Básicamente, añadiendo diferentes áreas, con diferentes funciones.
Todos los animales cuentan con un cerebro primitivo, básico, “animal” -el bulbo raquídeo-. Es el responsable de nuestras reacciones para la supervivencia. Controla todas las reacciones orgánicas de defensa. Nos pone en estado de alerta ante un peligro, acelera el ritmo cardiaco, tensa los músculos, centra la atención ocular, auditiva,…
Es la parte del cerebro con más rápidas y directas conexiones con el sistema nervioso, y la responsable de reacciones “automáticas”, sin necesidad de pensar, de aplicar la lógica o el razonamiento antes de actuar.
Nuestro organismo tiene “memorizado”, en esa parte del cerebro, necesidades básicas para la supervivencia, como la necesidad de obtención de energía. Y esto es bueno. Ha sido y es imprescindible para nuestra supervivencia.
Hasta hace relativamente pocos años, la forma más rápida de obtener energía era comiendo frutas y, con ella, sus “azúcares”. Y seguimos teniendo en la memoria ese sabor asociado con esa necesidad básica que nos permitió llegar hasta aquí.
El problema fundamental es que antes aportabamos otros nutrientes asociados a esos “azúcares”, y que consumíamos una concentración relativamente minúscula de “azúcares” cuando los ingeríamos en esa fruta. Ahora tomamos, en una cucharada, la cantidad de azúcares que antes conseguíamos en 1 o varios kilos de fruta, dependiendo de cual fuera, de su grado de maduración, etc.

Un poco de historia…, y el interés de la industria

En Persia, hacia el año 600 d.C, se desarrolla la técnica para que el jugo de la caña se conservara sin fermentación y facilitar su transporte y comercio.
Comenzó a usarse como medicina. Un trocito de azúcar era considerado como una rara, cara, y preciada droga milagrosa.
Los romanos la llamaron saccharum. Más tarde, en occidente, azúcar. En inglés, todavía quedan palabras como candy (caramelo), derivadas del sánscrito original khanda, que hacía referencia a esa “sal de la caña de la India”.
La historia de occidente ha estado claramente influenciada por este invento :
La resurrección de las Cruzadas por el Papa Clemente V: “En el país del sultán el azúcar crece en grandes cantidades y de éste los sultanes obtienen grandes ingresos e impuestos. Si los cristianos pudiesen hacerse con esas tierras, se haría mucho daño al sultán y al mismo tiempo el Cristianismo estaría totalmente abastecido desde Chipre”
La historia de la esclavitud: se calcula que dos terceras partes de los 20 millones de africanos esclavizados se pagaron con azúcar.
Portugual: El Papa bendice el tráfico de esclavos, y éstos se utilizan para hacer crecer las plantaciones de caña de azúcar en Madeira y las Islas Canarias.
Holanda: En 1500 construyen la primera refinería de azúcar en Amberes, trayendo la caña de azúcar desde Lisboa, las Islas Canarias, Brasil, España y Costa de Marfil.
El azúcar se exporta al Báltico, Alemania e Inglaterra.
España: Los palacios de Madrid y Toledo se pagan con los impuestos del comercio del azúcar.
Inglaterra: Por las mismas fechas, la corona británica comienza a hacerse con el monopolio. Dispone capataces en las islas conquistadas del Caribe, donde se encarga del tráfico de esclavos para cultivar caña de azúcar, como en Jamaica.
Con el jugo fermentado de la caña de azúcar, los esclavos inventan el ron. Los británicos no vacilan en comercializarlo para obtener más esclavos. Lo introducen en sus colonias norteamericanas para intercambiarlo con los indios a cambio de preciadas pieles que luego venden en Europa.
Hacia 1660 el comercio de azúcar y ron es tan provechoso, que están dispuestos a la guerra para mantener su control.
Francia: A mediados del siglo XVIII, el comercio de azúcar representa su principal fuente de exportaciones. El filósofo Claude Adrien Helvetius escribe: “No llega un tonel de azúcar a Francia sin manchas de sangre. Ante la miseria de estos esclavos, toda persona con sentimientos debería renunciar a estas mercancías y rehusar al placer que proporciona algo que sólo se puede comprar con las lágrimas y muertes de criaturas desgraciadas.”
En 1812, Benjamin Delessert encuentra la forma de procesar la remolacha para convertirla en azúcar y recibe la Legión de Honor de Napoleón, quien ordena la plantación de remolacha por toda Francia. Un año después produce 4 millones de kilos de azúcar de remolacha. Los franceses son los primeros en prescindir de los esclavos y, elegantemente, promueven la abolición de la esclavitud.
La British East Indian Company – metida en el comercio del opio- explota el tema de la esclavitud como campaña de propaganda pintando en sus toneles. “Azúcar de las Indias Orientales no cultivado por esclavos”. En 1833 se proclama la emancipación de las colonias británicas y la esclavitud se vuelve ilegal, salvo en “la tierra de la libertad”, los Estados Unidos de América.
Los azucareros británicos de Barbados y Jamaica caen en la ruina.
Estados Unidos: Una serie de inventos a principios del siglo XIX producen su entrada en el negocio del azúcar: James Watt con su máquina de vapor, Figuier con su sistema para hacer carbón con hueso animal y Howard con la olla de presión.
Con estos elementos se logra el azúcar blanca refinada que se utiliza hoy en día.
Se decreta la abolición de la esclavitud en sus tierras, y comienza su propio colonialismo económico. La mejor tierra de Cuba se usa para proveer de caña a sus refinerías.
En Estados unidos se ha consumido una quinta parte de la producción mundial de azúcar desde su Guerra Civil.
En 1920, durante la prohibición del alcohol en Estados Unidos, la cantidad de azúcar consumida se había duplicó.
Es evidente el carácter de droga y/o sustituto de otras drogas en algunos sectores de la población, y también el interés de la industria en mantener su consumo.

En la actualidad…

En los dos últimos siglos, ningún comestible ha experimentado mayor crecimiento.
En 1800, la producción anual mundial no llegaba a 250.000 toneladas.
En 1900 llegó a los 10 millones de toneladas .
A fin de siglo la producción se calcula en 92 millones.
El consumo ha aumentando principalmente en los países industrializados de América y Europa.
Y podemos hablar casi de un veneno…

Aclaremos palabros…

Azúcares

Lo que entendemos por azúcar blanco es esa materia en forma de pequeños cristales que se emplea para endulzar diversos alimentos.
Los Glúcidos, que también reciben los erróneos nombres de hidratos de carbono y/o azúcares, es un grupo de nutrientes al que pertenecen los azúcares.
Entre estos glúcidos están los cereales -de absorción lenta -, y a otros, como el azúcar-de absorción rápida-.
Por otro lado, para nuestro organismo no es lo mismo consumir azúcar pura, que consumir un alimento que lo contenga de manera natural, como la fruta.
Aconsejo consumir glúcidos de absorción lenta, y los de absorción rápida dejarlos para contadas ocasiones.
Iremos viendo, poco a poco, el porqué de este consejo.

Azúcar Integral y azúcar refinado

Los alimentos naturales sin refinar (integrales), contienen toda una serie de minerales, oligoelementos, vitaminas, fibras y otras sustancias que ayudan al cuerpo a metabolizarlos (a gestionar lo que hace con ellos para obtener lo que necesita).
El azúcar, arroz y las harinas blancas refinadas, por ejemplo, son Glúcidos que han perdido parte o la totalidad de esos coadyuvantes y nutrientes. Luego veremos con qué consecuencias.
Algunas industrias añaden químicamente parte de esos elementos perdidos, pero no es lo mismo para nuestro organismo.

Azúcar blanco

El azúcar blanco que consumimos comúnmente es sacarosa (glucosa + fructosa) refinada. Es un producto químico puro, cuya fórmula es: C12H22O11

Para obtenerlo, se extrae primero el jugo de la caña o de la remolacha.
Se filtra este jugo, desechando la parte sólida y la fibra.
Se purifica,usando sustancias como dióxido de azufre, cal, dióxido de carbono, huesos de buey carbonizados y bicarbonato de calcio.
Se concentra y reduce haciéndolo hervir hasta que el jarabe cristaliza.
Así queda una sustancia concentrada y separada de los minerales, oligoelementos, las vitaminas, la fibra, las proteínas y el agua.
El contenido en azúcar de una remolacha es de un 15 % aproximadamente.
Orientación:Deberíamos comer mas de kilo y medio de remolacha, para igualar al azúcar consumido en 250 gramos de chocolate ( la mayoría del cual es azúcar).

¿Para qué nos sirve el azúcar?

Los glúcidos, en general, cumplen la función principal de aportar energía para la actividad en las diferentes funciones de nuestras células.
Las funciones cerebrales dependen de los niveles de glucosa.
La falta de glucosa puede ocasionar desde hipoglucemia, hasta esquizofrenia por “sentir” esa necesidad.

El azúcar refinado es una glucosa simple. Su rápido proceso de digestión, hace que llegue rápidamente a la sangre y al sistema nervioso.
El organismo funciona en condiciones óptimas cuando las cantidades de glucosa y de oxígeno están equilibradas en la sangre.
Al ingerir azúcar, una glucosa tan pura y concentrada, se produce una elevación de los niveles normales de glucosa, y se experimenta una “leve euforia”.
La sensación ante el regreso a los niveles normales, está directamente relacionada con la cantidad de azúcar consumida.
Si la cantidad consumida fué reducida, la sensación es de una leve disforia.
Cuanto mayor sea la cantidad consumida, la bajada puede experimentarse como una sensación más depresiva.
En las personas que consumen azúcar de forma habitual, sus niveles de glucosa se mantienen por encima del nivel normal. Rara vez se experimentará una bajada.
La mayoría de la población mundial vive bajo los efectos del azúcar sin saberlo y sin notarlo.
No solo ingerimos azúcar al echarlo a la leche -una mezcla poco saludable-. Está presente en muchos de los alimentos que consumimos ( galletas, refrescos, comidas envasadas, panes de molde, pasteles, bollería, embutidos, conservas, chocolate, cereales para el desayuno, yogures, salsas, zumos, etc.).
Consumimos cantidades excesivas de azúcar sin ser concientes de ello y de sus peligros.
Este desequilibrio permanente se asocia con diversas enfermedades nerviosas, especialmente en los niños.

Problemas del azúcar blanco:

Desmineralización

Nuestro organismo está diseñado para alimentarse de la manera en que la Naturaleza le proporciona el alimento, es decir, completo.
Cuando comemos una parte aislada, nuestro organismo pone en marcha toda una serie de mecanismos compensatorios y de ajuste para mantener el equilibrio homeostático.
La ausencia de sales minerales en la composición del azúcar refinado, exigen al organismo una neutralización.
Tendrá que extraer de otras fuentes los elementos nutritivos que le faltan. De los otros alimentos presentes en la misma ingesta o de los propios tejidos del cuerpo.

Huesos y dientes
Así, cuando comemos alimentos refinados azúcar blanco o harina blanca perdemos vitaminas del grupo B, calcio, fósforo, hierro y otros elementos nutritivos que salen directamente de nuestras reservas.
Este otro motivo de las caries dentales, además de las bacterias que atacan a los dientes. Como lugar de almacenamiento de calcio, se debilitan al serles quitado el calcio desde dentro.
La adición de flúor y de otros productos sintéticos no podrá igualar a la supresión de alimentos refinados de la dieta.
Tras la ingestión de una cantidad considerable de azúcar, se produce un aumento en la excreción urinaria de calcio. El calcio sale de los huesos para neutralizar los ácidos generados en la metabolización del azúcar.
Los huesos se vuelven porosos y se van debilitando. Camino hacia la osteoporosis.

Cuando el desequilibrio de minerales en nuestro organismo se produce día tras día, año tras año, por generaciones, su capacidad para volver a su homeostasis está agotada.
El cuerpo ya no puede volver a su equilibrio, a su armonía

Obesidad y Sistema cardiovascular

El efecto “chupador” del azúcar, también explica el hambre que sentimos al rato….
Por un lado, por los elementos que faltan (fibra, vitaminas, minerales, oligoelementos, proteína, agua).
Por otro, al introducir un nivel de “azúcares” muy concentrada en sangre, generamos insulina para retirarla, almacenando el exceso como grasa, y, al rato, tenemos una falta y sensación de hambre.
Estos vaivenes son causa de problemas cardiovasculares y obesidad, .
En personas con glándulas adrenales débiles puede afectar el páncreas hasta causar diabetes. En algunos casos el abuso continuado conduce a la hipoglicemia.
En una dieta vegetariana, el consumo de azúcar va a originar aún más inconvenientes, por una carencia relativa de nutrientes. Los vegetarianos que consumen azúcar tienen mas problemas de salud que los que comen carne.

Sistema inmunológico

Aumento del riesgo de infecciones.
Hay estudios que indican que la respuesta de nuestros glóbulos blancos se reduce en presencia de azúcar.
La misión de los macrófagos consiste en destruir, bloquear y activar la inmunidad cuando detectan la presencia de una toxina, un virus o una bacteria…
Los macrófagos quedan atorados en el azúcar y se imposibilita su acción.
Una dieta rica en azúcares favorece la infección por parte de levaduras ( por ejemplo Candida albicans), hongos, bacterias y parásitos.
La simple supresión del azúcar refinado permite, a menudo, terminar con las infecciones reincidentes o crónicas.
Un estudió con 100 mujeres comprobó que el consumo de azúcar, productos lácteos y edulcorantes artificiales mostraba una relación positiva con los casos de candidiasis vulvovaginal.
Siguiendo una dieta estricta -sin estos productos-, mas del 90% de las mujeres afectadas se vieron libres de esta infección, durante mas de un año.
Probablemente el principal inconveniente del azúcar es que, al elevar el nivel de insulina,se inhibe la liberación de las hormonas del crecimiento, lo que deprime el sistema inmunitario.

Efectos psicológicos y fisiológicos

Ya hemos dicho que la ingestión de azúcar puede generar una leve euforia a lo que sigue una depresión.
Estamos inquietos, cansados; necesitamos esforzarnos para movernos, incluso para pensar.
Hasta que se eleva de nuevo el nivel de glucosa, podemos estar irritables, nerviosos, alterados.
La gravedad de la crisis doble depende de las sobredosis de glucosa.
El consumo constante de este psicoactivo, y las crisis acumulativas, pueden acabar en glándulas adrenales enfermas, agotadas por un ajetreo continuo, causando poca secreción de hormonas o alterando la composición química de las mismas, puesto que afecta al equilibrio de minerales en el organismo.
La alteración funcional, desequilibrada, se refleja en todo el circuito endocrino.
El cerebro puede encontrarse en dificultades para distinguir lo real de lo irreal; estamos expuestos a volvernos precipitados, cuando el estrés se interpone en el proceso, nos desmoronamos porque no tenemos ya un sistema endócrino sano para enfrentar cualquier contingencia. Día a día nos encontramos con una falta de eficiencia, siempre cansados, nada logramos hacer, realmente sufrimos los “sugar blues” (o depresiones del azúcar)… Puesto que en algunas personas las células cerebrales dependen totalmente de la taza de azúcar en la sangre en cada momento para alimentarse, son quizás las más susceptibles de sufrir daños. La alarmante y creciente cantidad de neuróticos en el mundo lo evidencia claramente. No todos llegan al final. Algunas personas empiezan con glándulas adrenales fuertes; otras no. Los grados de abuso de azúcar y de melancolía varían, sin embargo, el cuerpo no miente – si se toma azúcar, se sienten las consecuencias.
Varios especialistas atribuyen al azúcar el incremento de niños hiperactivos, que pasan de esa hiperactividad a la melancolía, con falta de concentración mental, inhabilidad para aprender, alto índice de caries dentales y mayor propensión a las infecciones y diversas alergias. Todo ello derivado, en parte, de una alimentación desequilibrada.
Los niños que durante años abusan del azúcar tienen mayor riesgo de contraer diabetes, cáncer o enfermedades coronarias en la edad adulta.
Algunos autores aseguran que la hipoglucemia juvenil puede ser el preámbulo de la delincuencia, las drogas, el alcohol y las depresiones del adulto.
Estudios con pacientes diagnosticados con esquizofrenia indican que su dieta es excesiva en azúcar, además de otros elementos como la cafeína y el alcohol.

Azúcar como droga

Los innumerables efectos tóxicos producidos por los agentes químicos como aditivos, pesticidas y demás contaminantes podrían llegar a ser poco comparables a los producidos por el azúcar blanco debido a la cantidad que de él se consume. Como muchas otras toxicidades esta no seria aguda sino crónica y en el tiempo.
El azúcar es físicamente adictivo. William Dufty escribe en su libro “Sugar blues” que la diferencia entre la adicción al azúcar y a la adicción a los narcóticos es en gran parte una diferencia de grados.
Dos reacciones del “consumidor” de azúcar lo clasifican entre las sustancias adictivas: a) tomar una cantidad pequeña (un caramelo, un trozo de tarta) genera el deseo de mas azúcar; algunas personas no pueden parar una vez que comienzan, y b) abstenerse totalmente de azúcar produce “mono”, un síndrome de abstinencia que puede durar de tres días a tres semanas con terribles deseos, cansancio, depresión, lasitud, frecuentes cambios de humor, posibles dolores de cabeza.
Potencial de dependencia
Considerablemente alto. La dependencia es de tipo psicológico y físico. Su síndrome de abstinencia se experimenta hasta después de varias semanas de haber descontinuado totalmente el uso de azúcar y alimentos que lo contengan. Sus síntomas incluyen depresión, fatiga, nerviosismo, ansiedad por comer alimentos dulces, falta de concentración, alergias e hipertensión. En grado extremo la dependencia al azúcar se presenta como hipoglucemia, en cuyo caso una privación de alimentos dulces puede conducir a ataques fatales.

Generales y Otros

En cuanto al aspecto físico, se sabe que la ingestión continua de azúcar ennegrece los dientes.
El consumo mantenido de azúcar blanco está implicado en diversos problemas de salud, como: hiperinsulinismo, diabetes, obesidad, indigestión, miopía, dermatitis seborréica, gota, falta de concentración, depresión, ansiedad, trastornos psicológicos, locura, e incluso comportamientos delictivos violentos. Algunos programas de cambio de dieta y eliminación del azúcar establecidos con delincuentes presos han conseguido notable éxito en la prevención de la reincidencia delictiva. Esto se debe a que, la alimentación a base de “comidas rápidas”, bebidas y comidas azucaradas y desmineralizadas, que utilizan los marginados de nuestra sociedad, los hace inestables e incompetentes, disminuye su capacidad de aprender, progresar y crecer.
También esta relacionado con ciertas malformaciones como el estrechamiento genético de las estructuras pélvicas y mandibular, malformaciones y superposiciones de los dientes.
Tras su ingestión excesiva nos podemos sentir “dispersos”, deprimidos y sin energías. El goloso tiende a ser “sonámbulo”, vivir “en el aire”, de manera inconsciente.
El azúcar es un elemento acidificante del organismo, es decir, que tras su digestión y metabolización deja residuos ácidos ( agua + ácido carbónico ).

Dosis

Una pequeña cucharadita (100 mg), puede elevar los niveles de glucosa en algunas personas.
Una cucharada de azúcar 250 mg, se considera una dosis alta.
No hay datos sobre dosis letales en personas sanas.

Usos terapéuticos del azúcar

Ninguno conocido.

Régimen legal actual

El azúcar es un psicoactivo legal de uso no restringido que se produce y se vende, ya sea en su forma pura o incorporada a gran cantidad de productos alimenticios y farmacéuticos.

Es increíble que las autoridades responsables de la salud pública de los diferentes países mantengan al público en la ignorancia.
Lo más que se ha conseguido es obligar a indicar en la etiqueta de los productos industriales si contienen azúcar, cosa que aparece prácticamente en el 90% de los mismos ya que ¡incluso los productos salados son conservados en azúcar!

¿Cómo sustituir el azúcar?

Primer consejo: Tomarlo con paciencia. Como con todo a lo que estamos acostumbrados.
Segundo consejo: Evitar los endulzantes químicos.
Los edulcorantes pueden ser naturales o artificiales pero los más utilizados son los de origen químico.
Su función más frecuente es la de endulzar bebidas refrescantes, y alimentos “light”.
No está claro que ayuden a perder peso.
Se ha dicho que aumentan el apetito anómalamente.
Hay autores que afirman que estos edulcorantes engañan al organismo:
Les hace creer que llegan nutrientes rápidamente absorbibles.
El cuerpo se predispone a almacenar lo que llegue. La consecuencia es el aumento de peso.
A menudo presentan una toxicidad considerable. Algunos ya han sido retirados de diversos mercados.

Edulcorantes químicos

Polioles

E-953 Isomaltitol
E-966 Lactitol
E-965 Maltitol
E-421 Manitol
E-420 Sorbitol
E-967 Xilitol
Los polioles se absorben mal.
Endulzan menos que el azúcar.
Tienen propiedades laxantes.
Consumir más de 40 gr diarios puede provocar dolores abdominales, mareos, flatulencias y diarreas.
E-950 Acesulfamo potásico.
Es de origen químico.
Es 200 veces más dulce que el azúcar.
No se metaboliza en el organismo.
Se usa en algunos países europeos y, más recientemente, en España.
E-951 Aspartamo.
Es de origen químico.
Se usa como edulcorante en muchos productos, aunque se ha reducido mucho.
En el organismo se transforma en fenilalanina, ácido aspártico y metanol.
Su toxicidad es objeto de polémica.
Ha sido acusado de provocar convulsiones, estados de coma, tumores cerebrales y ceguera.
Hay estudios que no reconocen esta toxicidad.
Por otra parte, concentraciones altas de fenilalanina en sangre se asocia al retraso mental severo en una enfermedad congénita conocida como fenilcetonuria, por lo que no debe ser consumido por las personas que la padezcan.
E-952 Ácido ciclámico y sus sales de sodio y calcio
Edulcorante artificial utilizado desde 1950.
No se conocen aún muy bien sus efectos.
En experimentos con animales provocó tumores en ovarios, riñones, piel y útero.
En humanos se dice que puede interferir en la síntesis de las hormonas tiroideas y producir alergias.
Puede dañar los espermatozoides y los testículos.
Se desaconseja su consumo especialmente a niños y mujeres embarazadas.
Según la OMS podría tener potencialidades cancerígenas y efectos mutágenos.
Están prohibidos en Estados Unidos, Japón, Gran Bretaña y Francia desde 1970.
E-954 Sacarina y sus sales de sodio, potasio y calcio
Edulcorante artificial utilizado desde principios del siglo XX.
No está demostrado que ayude a perder peso.
Dosis altas provocaron cáncer de vejiga en experimentos realizados en ratas.
Se ha dicho que pueden producir cáncer en los hijos y nietos de quién lo toma.
Está prohibido en Francia y en Canadá.
En Estados Unidos, en productos con sacarina, es obligatorio advertir en la etiqueta: “Este producto contiene sacarina, de la que se ha determinado que produce cáncer en animales de laboratorio” o “el uso de este producto puede ser peligroso para la salud”.
E-957 Taumatina.
Proteína extraída de una planta africana.
Es 2.500 veces más dulce que el azúcar.
Se utiliza en Japón desde 1979.
E-959 Neohesperidina DC
Modificación química de una sustancia que contiene la naranja amarga.
Es entre 250 y 1.800 veces más dulce que el azúcar.
Se degrada en parte por la la flora intestinal.

Edulcorantes naturales

 

Azúcar integral de caña: El jugo de caña evaporado por calentamiento conserva los minerales, oligoelementos y algunas vitaminas
Jarabe o sirope de arce: Es la savia del arce a la que se extrae el agua, junto a la miel de palma y al jarabe o sirope de manzana pueden ser alternativas.
Miel: Una buena alternativa en cantidad moderada, si es natural.
Melazas de cereal: se obtienen de manera natural a partir del grano cocido (arroz o cebada) y pueden ser una alternativa siempre que su preparación sea correcta.
Es el endulzante mas adecuado para niños y ancianos.
Estevia o Stevia: Es muy efectiva como endulcorante y no se le consideran efectos perjudiciales.
Existe una gran polémica respecto a esta planta, puesto que una gran corporación industrial reclama la patente internacional para el cultivo de dicha planta. Se puede encontrar fácilmente en herbolarios.
No tenemos porqué eliminar completamente el azúcar de nuestra dieta, pero sí es aconsejable sustituirlo por verdadero azúcar moreno siempre que podamos y tomarlo en una cantidad muy pequeña, casi imperceptible y mezclado con algún alimento.
Quien se propone eliminar completamente el azúcar de su dieta lo tiene difícil y es ineficaz por sí solo.
Lo mejor, es saber qué comemos, cómo, cuándo, y en qué cantidad lo comemos.
Esto puede ser aplicado tanto al azúcar como a muchos otros pseudoalimentos.
Haz la prueba, obsérvate tal ahora, tanto física como mentalmente y anótalo. Deja de consumir azúcar y productos azucarados unos meses.
Vuelve a observarte y anota todo lo que ha cambiado. Comprobarás que no necesitas el azúcar para nada.
Cuando eliminas el azúcar, el organismo entra en lo que podríamos llamar una “crisis de depuración”, que evolucionará de acuerdo con el grado de saturación que se tenga de esa sustancia .
Para el caso del azúcar podremos sentir durante algunos días diversos síntomas como: fatiga, irritabilidad, depresión, falta de fuerzas, apatía, taquicardias y palpitaciones, insomnio, malestar general, dolor de cabeza, grandes deseos de azúcar, etc.
Estos síntomas podemos moderarlos con remedios naturales y con dieta. No cortarlos porque cortaremos los mecanismos de reajuste puestos en marcha.
Podemos comer fruta, hacer algo de ejercicio, y usar alguna miel o melaza de buena calidad.
Existen diversas terapias especializadas para el tratamiento de la “adicción” al azúcar. En general, son similares a los de otras drogas aunque, evidentemente, con sus particularidades.
¿Qué hacer en caso de emergencia?
En una crisis de hipoglucemia, se presenta una súbita baja de glucosa sanguínea que ocasiona sudor, temblor, ansiedad, taquicardia, dolor de cabeza, sensación de hambre, debilidad, convulsiones y en casos extremos, convulsiones y muerte. Cuando una persona presente una crisis de este tipo, debe ingerir -de manera inmediata- glucosa o alimentos que contengan azúcar suficiente para restablecer los niveles.

Bibliografía de interés:

El veneno del azúcar blanco, la droga silenciosa. Daniel Trujillo
El poder curativo de los alimentos. A. Colbin
El equilibrio a través de la alimentación. Olga Cuevas
El libro de los venenos. Antonio Escohotado.
La historia de las drogas. Jean-Louis Brau.
Las sustancias de los sueños: neuropsicofarmacología. Simón Brailowsky.
¡Azúcar azúcar! Cómo evitar la perniciosa influencia del azúcar en la alimentación actual. M. O. Bruker.
Primer Manual de Nutrición Consciente. Laura Urbina.
Guía de los aditivos usados en alimentación. Esteban Cabal.
El metodo Kousmine. Catherine Kousmine y Cols.
Lick the sugar habit. Nancy Appleton.
Sugar Blues. William Dufty.
Del café a la morfina. Andrew Weil y Winfred Rosen.

Agradezco a los diferentes profesionales las conversaciones, los programas de los distintos medios (radio, tv, internet, medios impresos,…), que han completado mi información y me han ayudado a decidirme a redactar este artículo. A todos vosotrosos, muchas gracias.

2 comentarios

  1. me ha parecido super interesante este articulo. ya sabia cosas acerca del azúcar, pero no tantas, ademas el tema de los edulcorantes, pensaba que eran mejor que el azúcar y ya veo que algunos tampoco lo son.
    continuare leyendo.
    Un saludo

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