Deporte y antioxidantes. Potenciación y recuperación


beengood. Boletín técnico nº 1. Septiembre 2011

Contenido

  1. Introducción
  2. Objetivos
  3. Oxidación celular
  4. Estrés metabólico producido durante el ejercicio físico
  5. Sistemas de defensa internos y externos. Antioxidantes
  6. Potenciación y recuperación

INTRODUCCIÓN

El cuerpo humano consume energía que, a diario, emplea en realizar todo tipo de procesos vitales como respirar, pensar, caminar, transportar nutrientes a todas las células y tejidos o realizar ejercicio físico. Al realizar estas tareas, se producen productos de desecho que deben ser eliminados, consecuencia del metabolismo; además, durante el ejercicio físico existe un desgaste fisiológico, que debe equilibrarse con una recuperación y cuidado óptimo, para evitar enfermedades o un envejecimiento prematuro y acelerado.

El ejercicio físico moderado, constante, adaptado a cada persona y situación, es una práctica muy recomendada para obtener un estado óptimo de salud. Sin embargo, durante el mismo se producen alteraciones funcionales y daño celular, producidas por el estrés metabólico u oxidación metabólica, que pueden repercutir negativamente en esa situación saludable que nos aporta esta buena práctica.

OBJETIVOS DEL ARTÍCULO

Con este artículo intento acercar al lector a los siguientes contenidos:

  • Conceptos básicos de la formación de radicales libres y oxidación celular.
  • Conocer los sistemas de los que dispone nuestro organismo para combatir estos compuestos de forma natural y provenientes de la dieta.
  • Profundizar en los antioxidantes exógenos que provienen
    de la alimentación.
  • Detallar el papel de los antioxidantes en deportistas: aplicado a la prevención, rendimiento y recuperación.

OXIDACIÓN CELULAR
La respiración -en presencia de oxígeno- es esencial en la vida celular de nuestro organismo pero, como consecuencia de la misma, se producen moléculas de desecho,especies oxidantes que ocasionan a lo largo de la vida efectos negativos para la salud por su capacidad de alterar el ADN (los genes), las proteínas, los glúcidos y los lípidos.

Desde el punto de vista químico, estas sustancias de desecho se agrupan en Especies Reactivas del Oxígeno (EROs). Este término que se aplica colectivamente a las moléculas radicales y no radicales que son agentes oxidantes, y/o son fácilmente convertidos a radicales.

Estas especies reactivas juegan un papel central en nuestro equilibrio homeostático (normal funcionamiento de los mecanismos de regulación que conservan el estado normal del medio fisiológico), aunque lo habitual es referirse a ellos con el término de radicales libres (RL).

Cabe mencionar que, en contra de lo que a veces se piensa, los radicales libres de oxígeno tienen una función fisiológica en el organismo como la de participar en la fagocitosis, favorecer la síntesis de colágeno, y la síntesis de prostaglandinas, activar enzimas de la membrana celular, disminuir la síntesis de catecolaminas por las glándulas suprarrenales y favorecer la quimiotaxis.

Ante la presencia de radicales libres, el organismo debe neutralizarlos y defenderse. Cuando la balanza entre los mecanismos de antioxidación y oxidación se inclina hasta est aúltima, se altera la funcionalidad celular, contribuyendo o retroalimentando el desarrollo de enfermedades degenerativas como la aterosclerosis, cardiomiopatías,enfermedades neurológicas, cáncer, etc.

Algunas especies reactivas del oxígeno o sustancias prooxidantes son:

– Radical hidroxilo HO

– Peróxido de hidrógeno (H2O2)

– Anión superóxido (O2)

– Oxígeno nítrico (NO)

– Radicales peróxido (ROO.)

Los radicales libres que pueden formar se clasifican en:

– Radicales libres inorgánicos o primarios.

– Radicales libres orgánicos o secundarios.

– Intermediarios estables relacionados con los radicales libres del oxígeno.

OXIDACIÓN METABÓLICA PRODUCIDA DURANTE EL EJERCICIO FÍSICO

El ejercicio excesivo y fatigoso (funcionalmente hablando), muchas dietas hipercalóricas e hiperproteicas -insuficientes en antioxidantes-,  o los procesos inflamatorios,  producen un aumento de radicales libres.

En el caso del ejercicio, esto es debido a la necesidad fisiológica de obtener energía por medio de diferentes sistemas para producirla.

Aunque existen varios sistemas de producción de energía (anaerobio aláctico, anaerobio láctico, aerobio), nos centraremos en el aeróbico, ya que es el responsable de la mayor producción de radicales.

Y,¿ Por qué se producen?

Esta ruta de obtención de energía es intramitocondrial (se produce en el interior de las mitocondrias de las células), donde los sustratos alimenticios se oxidan para obtener energía mediante la conversión de AMP y ADP en ATP. Necesita oxígeno molecular para desarrollarse, y termina en la cadena oxidativa.

Cabe destacar que un entrenamiento de resistencia aumenta el número y tamaño de las mitocondrias en el músculo esquelético, con lo que se aumenta la capacidad oxidativa del músculo debido a una elevación en los niveles de los enzimas de la ruta de la ß-oxidación, el ciclo de Krebs y componentes de la cadena respiratoria.

En deportistas de fuerza se produce pero, por el contrario, las mitocondrias mantienen su volumen.

Se produce mucha energía (ATP) a expensas de metabolizar hidratos de carbono, grasas o proteínas, por lo que depende de ellos.

En todo este proceso se producen sustancias de desecho y Especies Reactivas del Oxígeno. Es por esto que los deportistas necesitan ingerir cantidad de antioxidantes en consonancia, pues son necesarios para eliminarlos y neutralizarlos.
Ver Gráfico Interaccion de radicales

SISTEMAS DE DEFENSA OXIDATIVA Y ANTIOXIDANTES

El daño o estrés oxidativo se ha definido como la exposición de la materia viva a diversas fuentes que producen una ruptura del equilibrio que debe existir entre las sustancias o factores pro-oxidantes y los mecanismos antioxidantes encargados de eliminar dichas especies químicas, ya sea por un déficit de estas defensas, o por un
incremento exagerado de la producción de especies reactivas del oxígeno. Como consecuencia de este desequilibrio se pueden producir alteraciones de la relación estructura-función en cualquier órgano, sistema o grupo celular especializado. Por lo tanto, el estrés oxidativo se reconoce como mecanismo general de daño celular.

Sistemas de defensa celulares contra la producción de radicales libres:

1. Enzimáticos

– Superoxido Dismutasa (SOD)

– Glutatión Peroxidasa (GP)

– Glutatión Tranferasa (GT)

– Catalasa

2. No Enzimáticos

– α-tocoferol (Vitamina E)

– Acido ascórbico (Vitamina C)

– β-caroteno o Provitamina A

– Proteínas Transportadoras de Metales de Transición

– Captadores de Radicales Libres (Fitoquímicos, como los polifenoles).

Los antioxidantes impiden que otras moléculas se unan al oxígeno, al interactuar más rápido con los radicales libres del oxígeno y las especies reactivas del oxígeno, que con el resto de las moléculas presentes, en un determinado microambiente -membrana plasmática, citosol, núcleo o líquido extracelular-. La acción del antioxidante es de sacrificio de su propia integridad molecular, para evitar alteraciones de moléculas funcionalmente más importantes. Actúan con el objetivo de mantener el equilibrio prooxidante/antioxidante a favor de estos últimos. Los antioxidantes exógenos actúan como moléculas suicidas, ya que se oxidan al neutralizar al radical libre, por lo que la reposición de ellos debe ser continua, mediante la ingestión de los nutrientes que los
contienen.

Los antioxidantes exógenos provienen de la dieta.

Dentro de este grupo también se encuentran la vitamina E, la vitamina C y los carotenoides. Además, algunos minerales también tienen capacidad antioxidante, o participan como co-ayudantes en distintos procesos.

Existen además un grupo de compuestos naturales, los fitoquímicos, hasta hace poco tiempo casi desconocidos, y con un gran poder antioxidante. Entre ellos se encuentran los polifenoles. En esta familia se encuentran los flavonoides, ácidos fenólicos y taninos. Estas sustancias son capaces de captar especies reactivas de oxígeno, consumiéndose en este proceso.

POTENCIACIÓN Y RECUPERACIÓN

Las sesiones extenuantes de ejercicio prolongado y entrenamiento intenso, en especial el ejercicio aeróbico, producen estrés metabólico, que afecta a los órganos y células de nuestro cuerpo.

Diferentes encuestas de nutrición muestran que la mayoría de los deportistas que son asesorados por expertos en nutrición deportiva (ya sea en su club, en su equipo o en su centro deportivo) son capaces de alcanzar las dosis recomendadas de vitaminas y minerales con su alimentación diaria, acompañado o no de ciertos suplementos dietéticos. Estos pueden ser ingeridos en etapas concretas del deportista, en situaciones de movilidad geográfica, competición, cubrir necesidades extras de nutrientes específicos -como el hierro por ejemplo, problemático con frecuencia-, además de conseguir una mayor potenciación y rendimiento durante y postentrenamiento.

Sin embargo, no se puede obviar grandes trabajos, como el Proyecto Europeo
“Investigación Europea sobre los efectos funcionales de los antioxidantes de la dieta” (European research on the funcional effects of dietary antioxidants)
EUROFEDA. Este estudio recopiló muchos estudios epidemiológicos sobre los
antioxidantes naturales y el efecto frente a determinadas enfermedades,
especialmente con vitamina A, C, E y carotenos, en los que un exceso de estos
antioxidantes produce el efecto contrario (oxidación).

Por esto es importante recordar la importancia de realizar 5-6 comidas al día, basadas en la Dieta Mediterránea (variada y moderada), realizar el ejercicio físico como un hábito, moderado pero con continuidad y recibir asesoramiento e información de
profesionales especializados en nutrición deportiva.

Autor:

Ismael San Mauro Martín. Dpto. Técnico nutrición

Diplomado en Nutrición Humana y dietética

Máster en Nutrigenómica y nutrición personalizada

Máster en Condicionantes genéticos, nutricionales y ambientales en el
crecimiento y el desarrollo

Miembro de GE-NuDAFD (Grupo de Especialización en Nutrición y
Dietética para la Actividad Física y el Deporte
), grupo de especialistas a
nivel Nacional.

Bibliografía

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  20. http://www.ifr.ac.uk/EUROFEDA

 

El tóxico nuestro de cada dia…


Nuestro sistema actual da por supuesto que las sustancias químicas son inocuas para nuestra salud, hasta que se demuestra lo contrario.
Pero ¿Qué empresa dedica inversiones a demostrar posibles efectos perjudiciales ocasionados por aquello de lo que quiere obtener beneficios económicos?

Las empresas ponen en el mercado sus productos, y solo depués de que la ciencia demuestra que pueden ser tóxicos, se toman medidas prohibitivas o limitativas.
La Unión Europea considera que se podrían evitar más de 4.000 muertes al año, causadas por estas sustancias.
En anális de sangre, se pueden encontrar alrededor de 50 sustancias tóxicas presentes.

Una novedad esta forma de actuar es el programa REACH (Registro, Evaluación y Autorización de Sustancias Químicas), que plantea establecer un control y disponer de un registro previo de los posibles riesgos para la salud de estos compuestos.
Este programa cubre a los productos fabricados en la UE, y los importados en este entorno.
Pero este programa tiene algunos problemas:

  • Lentitud. De decenas de miles de sustancias presentes en el mercado, han pasado este programa menos de 50.
  • Cobertura. El programa únicamente cubre las sustancias utilizadas en gran cantidad.
  • Limitado. Existen estudios sobre algunos de los compuestos con riesgo de toxicidad, pero ninguno que contemple la interacción y/o el efecto acumulativo de varios de ellos de forma simultánea o alternativa.

Algunas sustancias que hemos estado usando, como en su dia el DDT,  causaron daños al ecosistema, animales y plantas, y a las propias personas ¿Qué nos asegura que no ocurrirá lo mismo con alguna de las sustancias que usamos actualmente? Algunos de estos compuestos químicos ya están enfermando a las personas.

Son enormes cantidades de productos químicos sintéticos producidos anualmente, y en constante incremento: de 1 Millón de Toneladas en los años 80´ a más de 500 Millones hoy. Y de la gran mayoria, no disponemos de información sobre su peligrosidad.
Muchos medios de comunicación y organismos públicos obvian este asunto, sin alertar suficientemente de los peligros a la población, y sin responder adecuadamente a los problemas ocasionados.

Este artículo es una humilde colaboración que nos sirva para reaccionar y actuar en consecuencia, por nuestro propio interés y, sobre todo, un pequeño homenaje a las personas que están sufriendo diferentes problemas terapéuticos relacionadas con los agentes tóxicos a los que estamos expuestos todos, y que producen diferentes alteraciones en nuestro organismo: Sistema inmunológico, sistema respiratorio, gastrointestinal, alteraciones hormonales, debilidad y cansancio permanentes, dolor, degeneración celular,…

Quiero destacar que, en la mayoría de los casos, estas dolencias no están incluidas dentro del catálogo de enfermedades reconocidas y cubiertas como tal por los sistemas sanitarios de diferentes países, aunque si han sido ya reconocidos en algunos paises de nuestro entorno, como Austria o Alemania.
Esta circunstancia agrava el problema de estas personas.
Puesto que los síntomas que muestran los pacientes no se corresponden -en su conjunto- con ninguna de las patologías catalogadas, y los resultados de las diferentes pruebas diagnósticas comunes realizadas no determinan ninguna de estas patologías reconocidas, reciben diagnósticos poco fundados y, consecuentemente, tratamientos que no aportan solución a sus problemas.
Si unimos estas circunstancias al estado emocional en el que entran estas personas, con dificultades para el sueño, para mantener una actividad laboral normal, etc., muchos son tratados por psicólogos y/o psiquiatras -incluso con diagnóstico determinado, aunque a veces sin mucha argumentación-, atribuyendo los síntomas a enfermedades emocionales, mentales o «psicosomáticas», por llamarlas de algún modo.
Estoy hablando de patologías como el Síndrome de Fatiga Crónica, Fibromialgia, del Sindrome de Hipersensibilidad Química Múltiple (SQM), etc.
Insisto en que se trata de un problema global, y no exclusivo de España. De hecho, en los últimos años en España se trata a estos pacientes -de forma global- por un reducido grupo de profesionales de la medicina, bajo la denominación genérica de Medicina Medioambiental. Por otra parte, pocos centros médicos en el mundo dedican su actividad a la investigación, diagnosis y tratamiento de estas patologías, destacando, un centro en Gran Bretaña, y otro en Estados Unidos, que ya cuentan con larga experiencia en estos casos, cuantificados en decenas de miles.
Sirva pues este texto, de humilde homenaje y reconocimiento a los pacientes y a los profesionales que dedican su labor a estos pacientes, tratando de colaborar en la difusión de esta información.

El Tóxico nuestro de cada día…

Exposición

Nuestro organismo está expuesto a estas sustancias por:
Respiración

  • Polución
  • Plagicidas, pesticidas,..
  • Pinturas, disolventes
  • Productos cosméticos
  • Productos de limpieza
  • Productos médicos

Contacto

  • Productos de cosmética y peluquería
  • Productos de limpieza, suavizantes,..

Ingestión

  • Medicamentos,
  • Aditivos

Radiaciónes

  • Radiaciones Radio eléctricas
  • Radiaciones médicas

Tóxicos

Algunos de los tóxicos que más frecuentemente localizamos en nuestra vida diaria:

Formaldéhidos
Millones de toneladas de estos compuestos son producidas cada año. Se utilizan en diferentes industrias:
Farmacéutica: medicamentos, desinfectantes, conservantes.
Textil: tratamientos para que no se arrugen algunos tejidos ,
Cosmética: conservantes ,
Para algunas de estas aplicaciones, ya se han prohibido o limitado su uso, al estar comprobada su toxicidad.
Industrias de la carpinteria, (melamina), papelería, extintores, abonos, etc.

Timerosal
Contiene mercurio y se usa como antiséptico y antifúngico, conservante en diversas vacunas, productos nasales y oftálmicos, limpieza prequirúrgica y tintes de tatuaje.

Amalgamas dentales
La denominada amalgama de plata, que habitualmente se utilizaba para «empastes» dentales en casos de caries, es en realidad una mezcla de mercurio con otros metales, entre los que se encuentra la plata.
El mercurio es un metal pesado altamente tóxico. Siete empastes de amalgama contiene unos 2 gramos de mercurio puro. Aunque un gramo por inyección directa sería mortal, esta forma metálica es relativamente poco tóxica y se disuelve y absorbe por el cuerpo lentamente. Pero, a solo 20 grados centígrados se evapora el mercurio, lo que si es altamente tóxico. En la boca alcanzamos temperaturas entre 40 y 60 grados.
Este efecto aumenta por masticar fuerte, masticar chicles, pastas dentífricas con flúor, comidas y bebidas calientes o ácidas o fumar, con lo que el contenido de mercurio en la saliva sobrepasa el valor máximo autorizado.

Tensioactivos
En general, son sustancias que, aprovechando sus cargas positiva o negativa, son utilizadas para agrupar o repeler diferentes elementos. La función fundamental de estos compuestos en los productos domésticos, es la de mantener unidos elementos, en principio, incompatibles. Por ejemplo, un agente soluble en agua y otro soluble en grasa. También se aprovechan sus efectos repelentes para obtener espuma, repeler polvo,…
En este grupo encontramos sustancias sintéticas que utilizamos cotidianamente para la limpieza: detergentes para la ropa o la vavajilla, para el polvo, gel de ducha y champús…..y para acondicionar: mascarilla capilar, suavizante textil, etc.
Existen tensoactivos de origen natural, ya utilizados en productos de cosmética y limpieza ecológica. Aunque todavía poco conocidos y utilizados, son equivalentes en efectividad y precio a los artificiales.

Ftalatos
Estos compuestos químicos se usan fundamentalmente para flexibilizar plásticos duros.
También se usan en disolventes en perfumería, esmaltes de uñas, adhesivos, masillas, en pinturas, pesticidas, y en la mayoría de los juguetes sexuales.
Algunos juguetes infantiles contienen entre el 20% y el 50% de ftalatos del total del producto, aunque ciertos paises tienen prohibido o limitado su uso para estos fines.
Existe multitud de documentos de publicaciones científicas que denuncian sus efectos indeseados sobre el sistema reproductivo humano, fertilidad, etc.

Parabenes
Aunque algunos parabenes los encontramos en la naturaleza, todos los parabenes utilizados por la industria son artificiales. Estos productos químicos se utilizan por sus propiedades bactericidas y fungicidas, y como conservantes, fundamentalmente en cosmética y farmacia. Los encontramos en champús, cremas hidratantes, geles para el afeitado, lubricantes sexuales, medicamentos tópicos y parenterales, autobronceadores y dentífricos. También se usa como conservante alimentario en derivados cárnicos, conservas vegetales, repostería, refrescos, jugos, aderezos, salsas, jaleas con edulcorantes artificiales, o en la cerveza.
Está demostrada la presencia de estos compuestos en tejidos cancerosos, por ejemplo en cáncer de mama.

Fosfatos
Estos compuestos tienen garan importancia en la naturaleza, formando parte de dientes huesos, e importancia fundamental en la agricultura pero, su incorporación a los detergentes ha generado y sigue generando grandes problemas en el medio ambiente, y específicamente en el medio acuático.

Sulfatos
Estos compuestos son derivados del ácido sufúrico, unido a diferente metales.
Las aplicaciones son diversas según el metal al que está unido: fabricación del vidrio, como aditivo en los detergentes, construcción, en la industria papelera, o en medicina para radiografías de contraste.
Los sulfatos orgánicos pueden ser cancerígenos.

Fenoles
Esta sustancia era utilizada en los campos de concentración nazis en las llamadas «inyecciones letales».
En la actualidad, los encontramos, por una parte, como desecho de industrias carboníferas y petroquímicas, que entra en contacto con cloro en aguas para consumo humano, formando compuestos tóxicos.
Se ha detectado fenol en aguas superficiales y subterráneas, agua de lluvia, sedimentos, agua potable, agua proveniente de industrias, áreas urbanas…
Por otra parte, se usa en la producción de resinas, productos para protección de madera, fluidos hidráulicos, aceite lubricante, sustancias para plastificar, nylon y otras fibras sintéticas, para producir agroquímicos como herbicidas, en las industrias farmacéutica y clínica como fungicida, bactericida, antiséptico y desinfectante, en el proceso de fabricación de la aspirina o en preparaciones médicas como enjuagues bucales y pastillas para la garganta.
Nos exponemos a esta sustancia también al respirar aire contaminado por industrias que lo usan o fabrican, por humo de automóviles, de tabaco, de madera,…, incluso por ingestión de carnes ahumadas, pollo frito, o té negro fermentado.
En altas concentraciones, puede causar envenenamiento, vómitos, decoloración de la piel e irritación respiratoria.

Pesticidas, plaguicidas,..

Organofosforados
Fueron desarrollados para uso militar (gases neurotóxicos) y ahora su uso es fundamentalmente agrícola. Se ha incrementado enormemente su uso por la prohibición del uso de los organoclorados. A este grupo pertenece el famoso y prohibido DDT, y se consideran cancerígenos.

Piretrinas
Aunque las piretrinas son compuestos presentes en las flores de algunas plantas, actualmente se fabrican en laboratorio, y se combinan con otros compuestos químicos para aumentar su potencial. Se usa como insecticida doméstico e industrial en agricultura, y productos fitosanitarios para animales domésticos o el ganado.
Tiene efectos tóxicos sobre el sistema nervioso, produce reacciones alérgicas, etc.

Carbamatos
Estos compuestos químicos podemos encontrarlos, fundamentalmente, en insecticidas, poliuretanos, y productos farmacéuticos como ansiolíticos o relajantes musculares.

Intoxicación

En general, la  intoxicación por estos compuestos se puede producir ante:

  • Alta exposición puntual a algunas de estas sustancias (tratamientos plaguicidas en centro de trabajo sin respeto a las medidas de precaución, accidentes, …)
  • Pequeñas pero reiteradas y/o frecuentes exposiciones a estas sustancias (productos de limpieza, insecticidas, polución,…)

Consecuencias

La intoxicación puede tener consecuencias:

  • Deterioro directo en las funciones de diferentes órganos o sistemas (sistema inmunitario, cardiovascular, neurológico, digestivo…), con diversidad de síntomas.
  • Acumulación de tóxicos en la grasa, que posteriormente pueden pasar a la sangre, a la leche materna, etc., con  consecuencias diversas (infertilidad, fallos cardiovaculares,…).
  • Hipersensibilidad química, con reacciones posteriores ante mínimas exposiciones a cualquier agente químico y los síntomas consecuentes (problemas respiratorios, reacciones cutáneas,…

Tratamientos

En los centros especializados, los pacientes, de acuerdo con los síntomas detectados, son tratados en tres fases:

1.Aislamiento de agentes tóxicos

2.Diagnóstico

  • Detección y reducción de la carga tóxica,
  • Detección de sensibilidad,
  • Estado nutricional, carencias,…
  • Estudio genético, intolerancias,…

3.Desintoxicación-detoxificación

  • Oxigenoterapia
  • Sauna
  • Aportes nutricionales
  • Inmunoterapia

El proceso se acompaña de apoyo psicológico y emocional.

Ante esta realidad, está en nuestra mano actuar:

  • Conocer a través del etiquetado los productos que adquirimos.
  • Exigir información cuando no sea suficiente,y
  • Seleccionar los productos que adquirimos, apostando por productos respetuosos con nosotros mismos y nuestro medio ambiente.