Dieta Milagro


beengood. Boletín técnico nº 4. Septiembre 2011

Contenido

  1. Introducción
  2. Objetivos
  3. Dieta, dieta milagro y dieta proteinada
  4. Características Habituales
  5. Problemas asociados
  6. Conclusión
  7. Bibliografía

INTRODUCCIÓN

Desde hace años, vienen proliferando todo tipo de dietas «pintorescas», que prometen pérdidas de peso milagrosas. En muchas ocasiones, asociando o atribuyendo esta promesa a un personaje famoso.

Estas dietas se suelen basar en ingerir un único tipo de alimento, en restringir drásticamente algunos otros, en no mezclar cierto tipo de alimentos, etc.
En la mayoría de los casos, se trata de dietas muy hipocalóricas -muy bajas en calorías- y, de ahí, que inicialmente se pierdan muchos kilos (incluyendo la pérdida de agua inicial).
Estas dietas pueden ser muy desequilibradas nutricionalmente, además de monótonas y peligrosas para la salud.
La mayoría de ellas carecen de fundamento científico y, además de ser nutricionalmente desequilibradas, dificultan la adquisición de hábitos saludables, por lo que son insostenibles a largo plazo.

OBJETIVOS DEL ARTÍCULO

Con este artículo intento acercar al lector a la realidad de estas ofertas que pueden confundir, ser perjudiciales para la salud y, al fin, ir en contra de nuestro lícito y aconsejable objetivo de adelgazar, cuando nuestro peso excede del saludable.

DIETA, DIETA MILAGRO Y DIETA PROTEINADA

El mayor problema de estas dietas es, precisamente, que algunas están muy extendidas, aprovechando esa asociación de personajes populares, y las potentes campañas publicitarias, que hacen que se perciban como sencillas, fáciles, accesibles y seguras, como la Dieta Dukan o los test ALCAT. ¿Cómo nos va a engañar este famoso?.
No por ello debemos de confiar en ellas.

De forma general, las llamadas dietas «milagro», se pueden clasificar en tres grandes grupos:

  • Dietas hipocalóricas desequilibradas. En este grupo incluimos la famosa dieta de la Clínica Mayo, la dieta “toma la mitad”, dieta Gourmet, Dieta Cero. Estas dietas provocan un efecto rebote, caracterizado por una rápida ganancia de peso tras acabarla. Y se concreta en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular. Esto obedece a que el metabolismo se adapta a la disminución drástica de la ingestión de energía mediante una disminución del gasto energético. Estos regímenes suelen ser monótonos, además de presentar numerosas deficiencias en nutrientes, sobre todo, si se prolongan en el tiempo.
  • Dietas disociativas. Incluimos en este grupo la dieta de Hay o Disociada, Régimen de Shelton, dieta Hollywood, dieta de Montignac, Antidieta, etc. Estas dietas se basan en el fundamento de que los alimentos no contribuyen al aumento de peso por sí mismos, sino al consumirlos según determinadas combinaciones. No limitan la ingestión de alimentos energéticos, sino que pretenden impedir su aprovechamiento como fuente de energía con la disociación. Esta teoría carece de fundamento científico y los resultados obtenidos sólo obedecen a un menor consumo de energía. Además, este tipo de consumo es, en la práctica, casi imposible, porque no existen alimentos naturales que únicamente contengan proteínas o hidratos de carbono, por ejemplo.
  • Dietas excluyentes.Estas dietas se basan en eliminar de la dieta algún grupo de nutrientes. Pueden ser:
  1.  Ricas en hidratos de carbono y sin lípidos ni proteínas, como la dieta Dr. Prittikin o la dieta del Dr. Haas.
  2.  Ricas en proteínas y sin hidratos de carbono, como la dieta de Scardale, la dieta de los Astronautas, la dieta de Hollywood o la dieta de la Proteína Líquida. Producen una sobrecarga renal y hepática muy importante
  3.  Ricas en grasa, como la dieta de Atkins, o la dieta de Lutz. Se conocen como dietas cetogénicas, y pueden ser muy peligrosas para la salud, produciendo graves alteraciones en el metabolismo.

¿Y porqué están de «moda» las dietas hiperprotéicas?

Principalmente por 2 motivos:

  • Las proteínas son los macronutrientes que más saciedad producen, aunque esto depende del alimento en particular
  • Las proteínas son los macronutrientes en los que más energía es necesario emplear para metabolizarlos (Termogénesis o Efecto Térmico de los alimentos, TEF por sus siglas en inglés):
    • Proteína: Entre el 20 y el 35 % de la energía que contiene la proteína de un alimento, se consume en el propio proceso metabólico.
    • Carbohidratos: Entre el 5 y el 15 % de la energía que contienen los Hidratos de Carbono de un alimento, se consume en ese proceso.
    • Grasas: Solo hasta un 3 % de la energía que contiene las Grasas un alimento, se consume en el propio proceso metabólico.

Características Habituales

  • Están indicadas por personas ajenas a la especialidad dietética y a la nutrición.
  • Tienen una descripción muy imprecisa.
  • Contienen elevadas promesas de pérdida de peso.
  • Su eficacia no está probada científicamente.
  • Sus fundamentos dietéticos son claramente refutables.

Problemas asociados

  • La pérdida de peso conseguida es debido a que se consumen menos calorías (dieta hipocalórica), y no por los efectos que se le atribuyen a dicha alimentación.
  • Puede producir efectos psicológicos negativos.
  • Pueden desencadenar, incluso, trastornos del comportamiento alimentario (anorexia y bulimia), a veces, de mayor gravedad que el exceso de peso que se pretende corregir.
  • Favorecer el efecto “rebote” o “yo-yo”.
  • Al abandonarlas, las personas que siguen estas dietas no han aprendido a comer saludablemente, volviendo a los hábitos que les llevaron a engordar.
  • Este tipo de dietas restringe la ingesta de alimentos saludables que aportan nutrientes esenciales (comprometiendo la ingesta de vitaminas y minerales).
  • No aportan la variedad de alimentos necesaria para satisfacer las necesidades nutricionales.
  • Pueden causar anomalías cardiacas, renales, óseas y del hígado; así como aumentar la mortalidad total.

Conclusión

La mejor dieta, con base científica:

  • Conlleva una reducción adecuada de Kcal (500-1.000 kcal/día.
  • Es variada y está basada en la dieta mediterránea.
  • Debe ir acompañada de importantes cambios en los hábitos conductuales y de ejercicio físico.
  • NO debe ocasionar efectos adversos,muy al contrario, puede mejorar el estado de salud de la persona y prevenir de enfermedades.
  • Debe ser continuada y mantenida -durante y después- en el tiempo.
  • Debe ser creada de forma personalizada, y supervisada por un especialista en nutrición.

Bibliografía

  1. AESAN. Riesgos para la salud. «Dietas Milagro”. 2007. Disponible en http://www.aesan.msc.es/AESAN/web/destacados/dietas_milagro.shtml
  2. Mataix J. Adelgazar: verdades y falsedades. Ed. Alhulia, 1998.
  3. Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas ¿Está dispuesta la sociedad a perder peso poniendo en riesgo su salud, y además a un precio desorbitado? ENERO 2011
  4. Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad. SEEDO: Consejos de Nutrición: Dietas erróneas.
  5. Salas-Salvado J, Rubio MA, Barbany M, Moreno B. SEEDO 2007 Consensus for the evaluation of overweight and obesity and the establishment of therapeutic intervention criteria]. Med Clin (Barc) 2007;128(5):184- 96.
  6. Freedman MR, King J, Kennedy E. Popular diets: a scientific review. Obes Res 2001.

Autor: Ismael San Mauro Martín
Diplomado en Nutrición Humana y dietética
Máster en Nutrigenómica y nutrición personalizada
Máster en Condicionantes genéticos, nutricionales y ambientales en el crecimiento y el desarrollo
Director del Departamento de Nutrición, Unidad de Obesidad (Hospital Nuestra Señora de America).
Comité Técnico, BeenGood: tecnico@nutricionysaludnatural.com

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