Larga vida, más calidad de vida

Boletín beengood nº 6. Julio 2012

Hasta hace pocos años, los esfuerzos de los profesionales, la industria y las instituciones relacionadas con la medicina, y las diferentes técnicas dedicadas a la salud, hemos dedicado nuestros esfuerzos a tratar con nuestras células adultas.

Células ya maduras a las que tratábamos de ayudar :

  • Nutriendo nuestras células, y los tejidos y órganos a los que pertenecen, para que realicen adecuadamente sus funciones, y
  • Previniendo, a través de apoyos inmunológicos o antioxidantes, que les permitan luchar contra agentes externos (virus, bacterias, tóxicos…) e internos (radicales libres, colesterol, diabetes, inflamación,…)
  • Reparando las células maduras deterioradas, siempre con ciertas limitaciones.

Investigaciones recientes, nos están ya permitiendo trabajar apoyando al sistema natural de regeneración, reparación y recuperación, con células nuevas.

Es una nueva posibilidad para contar con un organismo más renovado y, como consecuencia, funcionando mejor.

EL SISTEMA DE NATURAL DE REGENERACION

Como ya puedes saber, nuestro organismo cuenta con un sistema natural de renovación, regeneración y recuperación natural.

Este sistema nos permite:

  • Renovar nuestros glóbulos blancos cada 5 meses, y los rojos cada 2 semanas,
  • Renovar cada 5 días nuestra mucosa intestinal, o nuestra piel cada 2 semanas,
  • Tener un corazón nuevo cada 15-20 años, un páncreas cada 4, un hígado cada 5, o un pulmón renovado cada 4-5 años y, por supuesto,
  • Reparar nuestras heridas, cicatrices, roturas, etc., por ejemplo.

Lógicamente, sin este sistema de renovación no viviríamos mas que unos días…

Hoy ya sabemos que esta posibilidad es fruto de la actividad de las células madre adultas de nuestra médula ósea.
Si quieres saber mas, puedes echar un vistazo a Células madre adultas.

Diferentes técnicas están siendo ya utilizadas y otras se están desarrollando para aprovechar el potencial de este tipo de células madre: problema óseos, articulares, cardíacos, incluso neurológicos.

DETERIORO DEL SISTEMA DE NATURAL DE REGENERACION

Sabemos que, de forma habitual, por diferentes circunstancias, algunas relacionadas con la edad, otras de origen externo, y algunas fruto de nuestro estilo de vida, este sistema -la calidad y cantidad de células madre adultas circulando por el riego sanguíneo, y su señalización adecuada (para que estas células acudan donde se necesitan)-, se ve perjudicada.

Acumulamos diversos factores, como déficits nutricionales, estrés y falta de descanso, oxidación, heridas antiguas,…

Estamos prolongando nuestra supervivencia y, consecuentemente, estamos más expuestos a problemas de salud y pérdida de Calidad de Vida, puesto que la capacidad de nuestro organismo para regenerarse, repararse y recuperarse disminuye.

AYUDAS AL SISTEMA DE NATURAL DE RECUPERACION

También ya conocemos que podemos ayudar al organismo de forma natural. Ayudar a que este sistema funcione mejor, mejorando así nuestra Calidad de vida, ayudando a nuestro organismo a regenerarse, repararse y recuperarse :
Diversos estudios científicos, demuestran, por ejemplo, que el alga AFA, estimula la liberación de células madre adultas de nuestra médula ósea.

Y tambien diversos estudios muestran que, por ejemplo, el Coriolus Versicolor, a través de los péptidos que contiene, ayuda a señalizar, estimula el sistema inmunológico, etc.. Además, es una importante ayuda por su efecto macrófago (anticancerígeno). Puedes ver alguno en Estudios PSP.

Tenemos pues, a nuestra disposición ayudas naturales a nuestro sistema natural de regeneración y reparación de nuestro organismo, estimulando la liberación y señalización de las células madre adultas de nuestra médula ósea, potentes inmunológicos, antioxidantes,…

En resumen, podemos ayudarnos a tener una vida más prolongada y a mejorar nuestra Calidad de Vida, con tejidos y órganos más renovados, mejor nutridos, y con más defensas, con nuestra nutrición diaria.

Nutrición y Tercera Edad

Boletín beengood nº 5. Abril 2012
Partiendo de mi mayor respeto a los profesionales que consideran suficiente un hábito alimentario adecuado para mantener un estado saludable en circunstancia fisiológicas como la avanzada edad, mis conocimientos y mi experiencia en Centros de Tercera Edad, me llevan a recomendar complementos nutricionales.

Las razones, aunque obvias, no siempre se tienen en cuenta:

  • El metabolismo y la capacidad síntesis de nutrientes no esenciales, decrece.
  • Los alimentos disponibles no contienen la cantidad de nutrientes que contenían hace 25 años, por ejemplo.
  • La situación fisiológica crea déficit en el sistema inmunitario, con mayor tendencia a infecciones, etc., y otros problemas añadidos (azúcar, colesterol, tensión,…), que pueden tratarse y prevenirse con mayor garantía, con complementos nutricionales que, a su vez, pueden generar menores efectos secundarios.
  • Las propias situaciones de convalecencia generan mayores necesidades protéicas.
  • Algunas medicaciones pueden generar mayores necesidades detoxicantes, y antioxidantes.
  • Nuestra edad se prolonga. Hay que ayudar a nuestro organismo en esta nueva circunstancia. Además de la nutrición de nuestras células a nivel energético, de prevención del deterioro, etc., debemos tener en cuenta el factor regeneración.
  • Circunstancias como la falta de dentición y/o problemas de masticación, y el deterioro de nutrientes producido en la propia cocción (por ejemplo) -que los haría más comestibles-, aconseja suplementar.
  • Las costumbres no son fáciles de cambiar. Menos a mayor edad. No esperemos a cambiarlas, y garanticemos, desde el primer momento una nutrición completa.
  • Una nutrición completa garantiza un nivel de energía adecuado para mantener una actividad física necesaria para mantener un estado saludable.

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