Tener una buena digestión. El estómago

Hoy vamos a tratar sobre tener una buena digestión, en la fase que tiene lugar en el estómago.

En el post anterior de “Tener una buena digestión 1” vimos el comienzo de la digestión, con el inicio del proceso en la fase que se produce en nuestra boca.

Comentamos la importancia de una masticación tranquila y suficiente para:

  • Conseguir pequeños trocitos de alimentos que faciliten el paso al intestino, y su degradación, y
  • Ayudar a la segregación de la saliva, y comenzar así la transformación química de los alimentos por las enzimas que conteniene. Esto es fundamental en la digestión de los hidratos de carbono.

Con la llegada al estómago comienza una etapa bien compleja en nuestra digestión.

Para conocer dónde se generan los problemas, dentro de nuestro proceso de digestión, un dato a tener en cuenta es localizar la posición de nuestro estómago. Como vemos en la imagen, la posición del estómago comienza bajo las últimas costillas. Esto es importante, porque, en la mayoría de las ocasiones, las molestias se situan más abajo, en la fase del intestino, en lo que conocemos como vientre, a la altura del ombligo y más abajo. Trataremos estas cuestiones en el siguiente capítulo de nuestra serie, “Para tener una buena digestión 3”.

Estómago

Localización del estómago

Para tener una buena digestión en esta parte del proceso conviene tener en cuenta:

El estómago acumula comida

El estómago mantiene los alimentos mientras realiza diversos procesos químicos que los separan, en nutrientes y residuos. Al mantener el “alimento” durante un tiempo, su forma y tamaño varía, según la cantidad de comida que hayamos ingerido.

Cuando nuestra comida es abundante, pueden generarse molestias:

  • Aumenta el volumen del estómago, y
  • Se hace más lenta y compleja la degradación de los alimentos.

Recomendación: Controlar la cantidad que comemos en cada ingesta, evitando comidas demasiado abundantes, nos ayuda a tener una buena digestión, más efectiva, rápida, cómoda y agradable.

Lógicamente, el consumo de bebidas gaseosas también aumenta el volumen de nuestro estómago. Redúcelas, si quieres evitar un volumen excesivo.

El estómago. Principal responsable de la transformación de alimentos.

En esta fase del proceso digestivo intervienen directamente, el propio estómago, el hígado y su vesícula biliar y el páncreas.

En el estómago se realiza, sobre todo, la digestión de:

  • Proteínas
  • Lípidos (conocidos popularmente como grasas).

También se eliminan bacterias de los alimentos.

Para tener una idea de lo potentes que pueden ser estas transformaciones, y las reacciones químicas que se producen en el estómago, un dato impactante: los jugos gástricos del estómago contienen aproximadamente un 3 % de ácido clorhídrico. El ácido clorhídrico lo conocemos en España como salfumán. Un ácido muy muy corrosivo.

La mente. Parte del sistema digestivo

Todos los sistemas y órganos de nuestro cuerpo están interrelacionados. Es importante conocer, en concreto, que la digestión está relacionada con nuestro estado psicológico, de ánimo, estrés,…porque:Cerebro

  • El jugo gástrico está regulado por el sistema nervioso y el sistema endocrino.
  • La secreción del páncreas por el sistema neuronal y hormonal. El estímulo se inicia en el encéfalo (parte del cerebro).

La vista, el pensamiento, el olor, y finalmente el gusto, envían estimulos al propio sistema digestivo -a través del nervio vago- que preparan previamente al organismo para la digestión.

Esto no forma parte únicamente de una “filosofía”. De hecho, esta se considera una primera fase en todo el proceso digestivo, denominada fase cefálica.

Recomendación: Ser consciente de que estás comiendo, hacerlo relajadamente, evitando el estrés, te ayuda a tener una digestión más efectiva, cómoda y agradable. Además, disfrutarás más de la propia comida.

La digestión en el estómago

Un resumen de las diferentes reacciones químicas en cadena en el estómago:

  • La llegada de los alimentos, aumenta el volumen del estómago, y se genera una abundante secreción ácida.
  • El páncreas segrega enzimas, y agua y bicarbonato, que facilitan la digestión. También segrega hormonas a la sangre para controlar los azúcares.
  • El Hígado controla la aportación de la bilis por la vesícula biliar, para emulsionar las grasas y facilitar su digestión y absorción.

También en esta fase, volvemos a encontrarnos con que, tanto las enzimas que segregamos, como las presentes en algunos alimentos, son cruciales. Las enzimas actúan regulando y facilitando que se vayan produciendo correctamente las diferentes reacciones químicas, y transformaciones. Recordemos que nuestro organismo únicamente puede aprovechar para realizar sus funciones, el fruto, el resultado final de todos estos procesos: Los nutrientes.

Recomendaciónes:

  • Apoyar tu digestión con alimentos que integren enzimas digestivas, y/o con complementos que las incluyan, puede ayudarte a una digestión más efectiva y agradable. Con síntomas como pesadez y/acidez pueden ser especialmente recomendables.
  • Advertencia sobre el uso de algunos fármacos “indicados” como protectores de estómago, o antiácidos:
    • Que disminuyen la producción de ácido en el estómago, como el Omeoprazol: Diversos estudios advierten sobre el aumento de probabilidad de provocar déficit de vitamina B12 -fundamental para la salud mental-, aumentar el riesgo cardiovascular, sufrir osteoporosis, o disminuir la función renal con un uso continuado.
    • Que neutralizan la acidez, como el bicarbonato. Puedes producir el efecto contrario. Tu estómago puede producir mayor cantidad de ácido para intentar digerir los alimento en el estómago. Si con una pequeña dosis no se reduce tu acidez, no la aumentes.
    • Que contienen hidróxido de aluminio (como Almax, Maalox,..). Entre otros posibles efectos secundarios, el alumino a elevados niveles puede tener efectos secundarios graves como cefaleas, vómitos, estreñimiento o descalcificación, si no lo metabolizas bien.

La digestión y el sistema circulatorio

Todo el proceso de digestión en el estómago requiere gran cantidad de oxígeno, y este oxígeno es transportado por la sangre.
Para ayudar a estos procesos, los vasos sanguíneos del aparato digestivo se dilatan para permitir mayor afluencia de sangre con oxígeno. Como consecuencia, otras zonas del cuerpo, como el cerebro, disponen de una cantidad menor de sangre durante el proceso.

Así, podemos entender la relajación mental, incluso sopor, que podemos sentir durante la digestión.

También es la razón por la que podemos estar más sensibles al frío, o sufrir efectos como el llamado “corte de digestión“.

Cuando nos enfrentamos a una baja temperatura ambiente, o nos sumergirnos en agua más fría que nuestra temperatura corporal, nuestro organismo contrae la circulación periférica (de la piel, ..,), y los poros de la piel, para evitar pérdida de calor corporal. A su vez, intenta aportar mayor riego sanguíneo que ayude a mantener la temperatura corporal.

Pero, durante la digestión, la circulación está enfocada en las necesidades de nuestro sistema digestivo, y no puede atender suficientemente a todo el cuerpo de forma masiva.

El déficit de riego en el cerebro en estas circunstancias puede provocarnos mareos, vómitos, pérdida de conocimiento…. Lo que llamamos “corte de digestión”.

Recomendación: Es recomendable evitar cambios de temperatura durante el proceso de digestión.

La digestión y el alcohol

¿Qué hay de tomar un licor para ayudar a la digestión?

En general, el alcohol, por su bajo peso molecular (molécula pequeña), no necesita digestión. Es absorbido directamente en el intestino delgado, y previamente en el estómago.

En cantidad moderada, absorbido en el estómago, el alcohol podría favorecer la vasodilatación. Esto aumentaría la secreción de algunas enzimas digestivas, que podrían  promover una digestión más rápida. 

Sin embargo, en cantidad excesiva durante la comida, el alcohol puede generar molestias en la digestión:

  • Reducir el movimiento esofágico,
  • Reflujo, gastritis,..y,
  •  Otros problemas en el intestino.

Por otra parte, al hígado le urge descomponer este tóxico, y deja para más tarde el aprovechamiento de otros nutrientes como grasas o hidratos de carbono, que pueden no llegar a aprovecharse.

Es cierto que, particularmente el vino tinto, consumido moderadamente, puede mejorar la calidad de la flora intestinal, y proteger de enfermedades como la obesidad, el cáncer o la diarrea, por los polifenoles que contiene.

Se considera cantidad moderada, aproximadamente, dos copas de vino al día.

Recomendación: Tomar una copa de vino tinto, de manera reposada, puede ayudarte en tu digestión, y a disfrutar más de tu comida. 

Tips para tener una buena digestión estomacal

    1. Prepárate para comer. Come conscientemente. Céntrate en el acto de comer. Percibe todas las sensaciones relacionadas, en un ambiente relajado, y obviando otros asuntos que puedan desviar tu mente. La ayuda de la vista, el olor, y el gusto, estimulan y preparan tu sistema digestivo para una buena digestión. Además, disfrutarás más del momento de la propia comida.
    2. Haz comidas frecuentes (5 veces al día puede ser lo “ideal”). Te ayudará a limitar comidas demasiado abundantes. Tendrás una digestión más efectiva, rápida, cómoda y agradable. Y un más correcto aporte de nutrientes.
    3. Evita cambios bruscos de temperatura o temperaturas extremas durante la comida y el proceso de digestión.
    4. Ante digestiones incómodas frecuentes, evita, en lo posible, fármacos antiácidos y/o protectores estomacales.
      Apoya tu digestión con alimentos que integren enzimas digestivas y/o, si lo necesitas, toma complementos nutricionales naturales que incluyan estas y/o otras ayudas. Puede ayudarte a una digestión más efectiva y agradable, y son especialmente recomendables para síntomas como pesadez y/acidez.
    5. Excederte con el alcohol no te ayudará a tener una buena digestión. Tomar una copa de vino tinto, de manera reposada, puede ayudar en tu digestión, y a disfrutar de tu comida

Tener una buena digestión. Otras Ayudas y Recomendaciones

Algunas plantas y hierbas, y sus principales beneficios para el estómago:

Exceso de acidez, hepatitis

  • Jengibre

Molestias: Náuseas, acidez, gases, sensación de plenitud o presión.

  • Hinojo

Molestias: Indigestión, náuseas, gases, sensación de presión, hipo, acidez o quemazón en el esófago.

Hígado graso, Insuficiencia biliar, Cirrosis, molestias estomacales.

  • Cardamomo

Molestias estomacales, indigestión.

  • Hierbabuena-menta

Molestias estomacales, gases, náuseas

  • Melisa

Gastritis, espasmos, molestias estomacales, gases, náuseas

  • Valeriana

Dolores estomacales, espasmos

  • Manzanilla

Molestias estomacales, náuseas, gastritis, úlcera, digestión lenta, acidez

  • Romero

Molestias estomacales, indigestión, excesos de secreciones, espasmos gástricos.

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Enzimas digestivas

Alimentos con enzimas digestivas

Papaya, con Papaína

Piña, con Bromelina

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